Bailarín profesional y docente de Tango Argentino. Diez años explorando el tango como lenguaje de comunicación profunda entre dos personas, fusión de movimiento, música y emoción.
Durante años entrené para sostenerme solo, para leer al oponente antes de que atacara. En el tango comprendí que no tenía que atacar ni esquivar: tenía que guiar sin imponer y, lo más difícil, dejarme guiar sin desaparecer.
Cuando el Guerrero Baila · Cap. 12, Tango
El Tango Argentino llegó a mi vida como la convergencia natural de todo lo que había explorado antes: la precisión y el control del cuerpo de las artes marciales, la conciencia interna del yoga, la comunicación no verbal del coaching. En el tango, todo eso se convierte en diálogo.
Para mí el tango es mucho más que un baile. Es un sistema de comunicación corporal de una riqueza extraordinaria, donde dos personas crean un lenguaje efímero y único en cada abrazo.
A lo largo de estos diez años he practicado en milongas de toda España y he impartido clases tanto en formato individual como grupal. Mi enfoque pedagógico pone el énfasis en la conexión: con la música, con la pareja y con uno mismo.
La práctica de las artes marciales durante décadas me ha dado una comprensión profunda de la biomecánica y el equilibrio que aplico directamente en la enseñanza del tango. El control postural del yoga, la presencia del coaching y la precisión técnica del combate se integran en mi forma de entender y enseñar este arte.
Esta visión multidisciplinar me permite guiar a mis alumnos hacia una comprensión más profunda del movimiento y la conexión.
"La Dama del Tango" es mi novela que nace de esta pasión: una historia de amor a media luz, donde el tango es el protagonista silencioso que guía a los personajes hacia su verdad más profunda.